Marco conceptual
En esta investigación se darán a conocer los datos mas importantes alrededor del comercio informal, las causas y las desventajas que se encuentran al recurrir a la economía informal o también conocida como comercio informal.
Se realizaran encuestas, se utilizaran graficas, libros y noticias para conocer y entender mejor el origen y el desarrollo de este mal social. Se hará posible con la información que manejan instancias de gobierno como son: INEGI, SEGOB, SHCP, SE, etc.
Muchas veces se ha leído
acerca de las actividades subterráneas o de la economía informal,
conceptualmente se puede determinar una definición muy simple de este fenómeno;
Las actividades que conforman la economía informal son aquellas que teniendo fines lícitos se basan en medios ilícitos para
llevarse a cabo, es decir, son actividades que no tienen intrínsecamente un
contenido criminal, pero que, a pesar de ser actividades finalmente lícitas,
convenientes y deseables en un país, tienen que servirse de medios ilícitos
para llevarse a cabo.
En el comercio informal se puede decir
que existen dos modalidades, la primera que tiene que ver con el comercio
ambulatorio y la segunda con los mercados informales (H. De Soto; 1992); El
primero es aquel que se desarrollo en actividades comerciales en la calle al
margen de las disposiciones legales y el segundo es aquel que se desarrolla
desde mercados construidos informalmente que en nuestro país se equipara a la
construcción legal de mercados Municipales públicos pero que el control y
registro de los comerciantes que en el se desarrollan, se disfrazan en la
informalidad amparados por los gremios y partidos políticos ávidos de poder que
aprovechan las uniones de comerciantes para lograr apoyos electorales con proteccionismo
partidista, en México, este fenómeno ha adquirido dimensiones particulares,
pues además de los daños referidos es fuente de clientelismo político.
Lo anterior nos lleva a analizar
conceptos relacionados con la economía informal como tal es el caso del
concepto de comercio ambulante siendo este el que se traslada de un lado a otro
sin establecerse en un punto fijo, sin embargo existen definiciones como la de
INEGI y CANACO en la que la define como agrupaciones comerciales que ejercen el
comercio de productos generalizados en la vía pública o terrenos ya sea
propiedad del gobierno o no y que carecen de la más indispensable
infraestructura para su funcionamiento adecuado. Según el artículo 135 de la
Ley de Hacienda de la capital de la República Mexicana define al comerciante
ambulante como la persona que usa las vías públicas para realizar actividades
mercantiles de cualquier tipo, ya sean en puestos fijos, semifijos o en forma
ambulante.
La Organización Internacional del
Trabajo (OIT), la define como el sector no ordenado, constatando la presencia
de un gran número de ciudadanos pobres que producen bienes y servicios sin que
sus actividades estuvieran reconocidas, estructuradas o reglamentadas por las
autoridades públicas. Se puede encontrar diferentes conceptos de comercio
informal pero sin lugar a dudas, se considera este como la práctica del
comercio bajo el margen de la Ley.
En Puebla, la prevalencia del comercio informal y la falta de plazas laborales, causan que este fenómeno se haya convertido en toda una forma de vida, no solo siendo por la facilidad de su desempeño, sino también por lo económico que es realizarla pero principalmente por la utilidad que genera para el que la profesa. Ya sea en establecimientos ambulantes, en las calles, mercados o internet, los costes administrativos para realizar estas operaciones son reducidos, o prácticamente nulos puesto que se lleva a cabo en áreas o sitios populares de fuerte trafico humano o vehicular de alta concurrencia, siendo potencialmente un sector de la sociedad consumidora de los productos ofertados, dando así la oportunidad de generar situaciones favorables de mercado con un nivel alto de publicidad y difusión sin costos de inversión.
El sector mas propenso a dedicarse al comercio informal es el de los indigentes. Según lo demuestra un estudio realizado en Septiembre del 2013 por parte del Sistema Municipal DIF de Puebla en donde se indica que 77% de los indigentes vive del comercio informal, la mayoría sólo tiene estudios de primaria y 19.8% tiene hijos.
“Las autoridades cuestionaron a 616 personas que viven en condición de calle, tomando en cuenta perfiles desde niños de 10 años y en cinco zonas de la capital. Los resultados sirven para medir una problemática apremiante en la capital, donde las autoridades y sociedad se ven rebasadas por el fenómeno de indigencia. Destaca que sólo 36.6% tiene las tres comidas al día y 12.5% tiene más de 15 años en las calles.”
Con este estudio se obtuvieron datos relevantes con respecto al tipo de comercio que realiza este sector en las calles de Puebla, así como también las principales actividades que llevan a cabo.
Apuntando claramente a que el tipo de personas inmersas en este tipo de comercio llevan un nivel de vida inestable puesto que sobreviven de aquellas ventas que pueden hacer de forma esporádica, pues no todas su ventas las pueden realizar al precio que ellos mismos establecen, al ser gente que no tiene mucha experiencia laboral es fácil de timar y bajar los precios aun que tengas la necesidad de vender para cubrir una cierta cantidad.
La informalidad es persistente en América Latina y el Caribe y está emparentada con la pobreza y la desigualdad. Si no se toman medidas deliberadas pasarán más de 50 años para reducir la informalidad a la mitad. Con el fin de impulsar la reducción de la informalidad, la OIT lanzó en agosto de 2013 el Programa FORLAC, una nueva estrategia regional para apoyar a los países en la aplicación de medidas de formalización de las empresas y los empleos.
En América Latina y el Caribe hay 127 millones de personas trabajando en condiciones de informalidad. Los datos de la OIT revelan que entre el 20% de la población con mayores ingresos en la región las situaciones de informalidad afectan al 30% de las personas. En cambio, entre el 20% de la población con menos ingresos, 73,4% están en situación de informalidad.
Por otra parte, al descomponer la tasa de 47,7% de informalidad se observa que la mayoría está en el sector informal (31%), pero también cuentan los trabajadores domésticos (5,2%) e incluso quienes trabajan en el sector formal donde estas relaciones informales no debieran existir (11,4%).
En América Latina y el Caribe hay 127 millones de personas trabajando en condiciones de informalidad. Los datos de la OIT revelan que entre el 20% de la población con mayores ingresos en la región las situaciones de informalidad afectan al 30% de las personas. En cambio, entre el 20% de la población con menos ingresos, 73,4% están en situación de informalidad.
Por otra parte, al descomponer la tasa de 47,7% de informalidad se observa que la mayoría está en el sector informal (31%), pero también cuentan los trabajadores domésticos (5,2%) e incluso quienes trabajan en el sector formal donde estas relaciones informales no debieran existir (11,4%).
GUTIERREZ GARZA, Esthela y Palacios, "El concepto de economía informal y su aplicación en México: factibilidad, inconvenientes y propuestas, enero-abril, México 2008.